dueloTerapia de vida

¿Has oído hablar de Memento Mori?

“Perdemos el día esperando la noche, y la noche temiendo al amanecer” ― Séneca

Durante el periodo de triunfo romano, sus héroes eran recibidos con grandes desfiles y honores; tras el homenajeado normalmente le acompañaba un siervo que no cesaba de repetirle “memento mori” o lo que es lo mismo “recuerda que morirás”; es uno de los principales conceptos del estoicismo.

Para algunas personas el hecho de pensar en la muerte lo consideran un pensamiento triste o deprimente, cuando según esta corriente filosófica es justo lo contrario. El hacernos reflexionar sobre lo frágil que es la vida nos hace valorar todos los detalles importantes por lo que merece la pena vivirla con intensidad.

Memento mori es la idea que nos lanza a vivir, hacer todo aquello que realmente nos llena y no perder el tiempo en pequeñas banalidades.

Pasamos gran parte de nuestra vida, lamentándonos por situaciones pretéritas o planeando un futuro, sin darnos cuenta que vivimos en el presente, sin llegar a plantearnos si realmente estamos haciendo aquello que nos llena o que nos hace disfrutar; tener idea de nuestra muerte puede ayudarnos a plantearnos sobre nuestras acciones presentes, sin darle tanta importancia lo que opinen los demás sobre nosotros.

Si fueras a morir mañana, ¿Te arrepentirías de cómo has vivido?

La idea de “Memento mori” nos ilumina para determinar que la vida es demasiado corta para malgastarla.

Cuanto te sientas desbordado por tus preocupaciones recuerda ¿De verdad ese “problema” es tan importante cuando sabes que un día ya no estarás aquí? Una plaza de aparcamiento… una discusión con tu pareja sobre el lugar de vacaciones… o ese familiar al cual no llamamos en años por que se le olvidó un cumpleaños… Pensemos por un momento ¿Merece la pena?

Si por un momento descubriéramos los días que nos quedan de vida ¿Seguiríamos haciendo lo mismo? ¿Nos preocuparían las misma cosas? Pensar en nuestra propia muerte, nos ayuda a darnos cuenta de lo que es realmente importante para nosotros y lo que nos hace felices.

Normalmente este tipo de reflexiones nos vienen a la cabeza con algún hecho significativo en nuestras vidas, un funeral, un accidente grave o una mala noticia. Pero con nuestros avatares diarios acaba en el olvido, por ello el mejor consejo es buscar un objeto o idea que nos lo recuerde en nuestro día a día.

Para nosotras que trabajamos todos los días con la muerte como protagonista, podemos afirmar con rotundidad que la vida es un regalo.

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